
En Indiana (Estados Unidos) se descubrió que el conductor de una furgoneta de helados cuando chocó contra un árbol era nada más y nada menos que una cabra. El propietario había dejado abierta la puerta de la furgoneta mientras iba a su casa y una cabra de una granja cercana se montó, quitó el freno de mano -sin darse cuenta, lógicamente-, y la furgoneta comenzó a deslizarse colina abajo hasta chocar con el árbol.
Fuente: “1000 hechos insólitos, increíbles pero ciertos”
Editorial: Servilibro
Autora: Mª Luisa Valencia.